Siempre es buen momento para convertir nuestro hogar en el reflejo de nuestros deseos. Por ello, como cada año este ESPECIAL REFORMAS se compromete a convertirse en una herramienta eficaz y completa que nos allanará el terreno y nos invitará a sacar el mejor partido de cada una de ellas.
Sobre todo si tenemos claro lo que queremos conseguir y lo que ya no estamos dispuestos a soportar. Librarnos por fin de esas estancias oscuras, raquíticas, equipadas con muebles engorrosos y pasados de moda a las que parecemos estar resignados. Deshacernos de los electrodomésticos derrochadores, feos y ruidosos o sanitarios desconchados, lámparas mortecinas, duchas dubitativas y otra serie de despropósitos que vamos tolerando por falta de tiempo y exceso de conformismo. Porque, a veces, parece más fácil dejar las cosas como están en vez de pararse a pensar, tomar ciertas decisiones y ponerse manos a la obra.
Garantizamos que esta actitud solo empeora o prorroga lo inevitable. Tarde o temprano tendremos que enfrentarnos a lo evidente, a lo que cada día nos fastidia e incomoda y atreverse a decir “basta”. Lo que no garantizamos es que llevar a cabo una reforma integral sea una ganga ni una fruslería. Todo lo que tiene valor, también tiene un precio y debemos estar dispuestos a pagar por él.
Dedicarle a este importante asunto dinero, tiempo, ingenio, paciencia y, sobre todo, mucha, mucha ilusión es la única receta que de verdad funciona. Porque la ilusión es el auténtico motor del éxito, el que hará que nuestra casa se parezca, paso a paso, a la que primero imaginamos y, después empezamos a ver plasmada en planos, recortes de tela, trozos de madera, un muestrario de baldosas, la carta de colores… ese puzzle complicado que marca el inicio del proceso.
… Y de repente el terrible caos toma forma y empieza a funcionar en nuestra mente como una imagen renderizada. La fuente de inspiración que desdramatizará el polvo, los martillazos, los errores y las cajas apiladas. Por encima de todos los despropósitos se eleva la imagen de nuestra futura casa. Y es bonita, muy cómoda, sostenible y acogedora. Al lugar donde ya siempre nos apetecerá volver.