El Salón Náutico alcanza este año un hito histórico con la celebración de su 50 edición. Ha pasado ya medio siglo desde que un grupo de personalidades vinculadas al deporte y a la industria náutica, con Juan Antonio Samaranch al frente y con el apoyo incondicional de Fira de Barcelona, hicieron realidad su sueño de poner en marcha la que sería la primera edición del Salón Náutico.
Los principales objetivos de sus creadores fueron promocionar la industria y fomentar la afición a los deportes náuticos y la navegación, unos propósitos que continúan siendo plenamente vigentes en la actualidad. El salón, siempre de la mano del sector, ha realizado una larga singladura durante la cual ha logrado éxitos y reconocimientos públicos, como la Creu de Sant Jordi, la Placa de Oro al Mérito Turístico o la Medalla al Mérito Deportivo.
También ha atravesado épocas difíciles que ha logrado superar gracias al esfuerzo y el respaldo de todos los agentes implicados en la industria náutica española, sobre todo de los expositores, alma del certamen, que nos han dado su confianza a lo largo de todos estos años y cuya presencia ha configurado lo mejor de cada edición.
Como bien sabemos, el sector náutico está atravesando en estos momentos una grave crisis en un escenario económico español e internacional ciertamente preocupante. Pero de esta crisis también deberíamos extraer lecciones positivas, como que la apuesta por la innovación y la apertura de nuevos mercados son estrategias primordiales que garantizan el futuro de la industria.
También que trabajando unidos podemos alcanzar cualquier reto, como la espectacular regata que, con motivo del 50 aniversario del salón, reunirá este fin de semana 1000 navegantes y 700 embarcaciones en el litoral barcelonés, convirtiendo la ciudad en la capital mundial de la vela.
Otras iniciativas para celebrar esta edición tan especial son la publicación de un libro que sintetiza la historia del certamen y del sector en España, una exposición sobre esta temática, la emisión de un sello conmemorativo y la acuñación de una medalla que completará una colección única en el mundo.
Asimismo, los pabellones de Gran Via y el Port Vell volverán a ser el escenario de numerosas actividades relacionadas con la náutica, entre las que no faltarán presentaciones de regatas, conferencias, bautismos de mar, entregas de premios, cursos y jornadas técnicas para abordar las principales cuestiones que afectan al sector.
Para finalizar, quiero dar la bienvenida a expositores y visitantes, desearles que disfruten del salón y vean cumplidos todos sus objetivos de participación.
Luis Conde
Presidente del Salón Náutico Internacional de Barcelona